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Ópera y Medicina (y VI)

En el acto V de Pelléas y Mélisande (1902) de Claude Debussy (1862-1918) Mélisande acaba de dar a luz a una niña y el médico que la atiende comenta que está muy débil; en efecto se va apagando lentamente y finalmente muere.

El sonido lejano (1912) de Franz Schreker hay un personaje de nombre Rudolf que es médico e íntimo amigo del protagonista, Fritz. También de Schreker es la ópera El buscador de tesoros en la que un personaje es “el médico del rey”.

En Turandot (1917) de Ferruccio Busoni aparecen nada menos que 8 médicos, 4 tenores y 4 bajos.

Palestrina (1917) de Hans Pfitzner; uno de las múltiples personajes es un doctor joven.

Serguéi Serguéievich Prokófiev estrenó en 1921 El amor de las tres naranjas. En el acto I los médicos le diagnostican al hijo del rey una hipocondría que sólo se cura con la risa. En Guerra y Paz (1946) aparece un médico francés, el doctor Metivier.

Wozzeck es una ópera de Alban Berg (1925). En ella el protagonista se ofrece como cobaya en los experimentos del doctor debiendo comer exclusivamente judías durante varios meses. Tiene visiones lo que según el doctor demuestra que una alimentación insuficiente ocasiona trastornos mentales. El médico está seguro de que este descubrimiento le abrirá las puertas de la inmortalidad.

También de Berg es la ópera Lulú (1937); la trama se centra en el ascenso y la caída de una mujer que desempeña los papeles de esposa infiel, amante caprichosa, objeto de deseo, artista de cabaret, asesina, fugitiva y prostituta. El consejero médico Goll, es el primer esposo de Lulú; encarga un cuadro de su esposa al pintor el cual intenta seducir, persigue y captura a Lulú. Se escucha a Goll llamando a la puerta; al entrar y verlos juntos muere de un ataque al corazón.

De Dimitri Shostakovich es la ópera cómica La nariz (1929) en la que un hombre pierde su nariz y tras mucho buscarla un policía se la devuelve pero entonces la nariz no quiere estar en la cara del hombre no pudiendo hacer nada incluso el médico. Felizmente al final la nariz vuelve a estar en donde debe.

Ernst Krenek compuso Carlos Quinto (1938) cuya acción transcurre en su retiro en el monasterio de Yuste. Henri Mathys es su médico de cámara y tiene un papel hablado.

Diálogos de carmelitas (1947) es una ópera de Francis Poulenc. Entre los personajes hay “un médico”.

Osud (El destino) (1958) es una ópera en tres actos con música de Leoš Janáček raramente representada y el primer acto transcurre en un balneario de Moravia en donde aparece el doctor Suda.

La visita de la vieja dama (1971) de Gottfried von Einem está basada en la tragicomedia en tres actos de Friedrich Dürrenmatt y cuyo libreto escribió él mismo. En ella aparecen múltiples personajes, entre ellos el médico.

En Alcanzamos el río (1978) de Hans Werner Henze aparece un médico en la parte I que comunica al General que quedara ciego.

Un rey que escucha (1984) es una ópera o más bien teatro musical de Luciano Berio que está basada en La Tempestad de Shakespeare; en la segunda parte aparecen un médico y una enfermera que acuden a atender al protagonista Próspero que acaba por morir.

La máscara negra (1986) es una ópera en un acto de Krzysztof Penderecki en donde aparece el Doctor Knoblochzer.

La caída de la casa Usher (1988) de Philip Glass está basada en la obra de Edgar Allan Poe. En ella también aparece un médico.

Vincent (1990) es una ópera de Einojuhani Rautavaara. En el manicomio en el que está ingresado Van Gogh está el doctor Rey. En el epílogo el médico y el enfermero ¡le rechazan un cuadro! por temor a hacer el ridículo.

Hay óperas en las que la presencia del médico es puramente testimonial aportando su presencia pero como personaje mudo. Esto sucede en El caballero de la Rosa (1911) y en Arabella (1933) de Richard Strauss, en Peter Grimes (1945) de Benjamin Britten y en Jueves desde la luz (1981) de Karlheinz Stockhausen,

He pretendido exponer las óperas en las que entre sus personajes aparezca algún médico. El motivo de ello es por mi doble condición de médico y aficionado a este arte maravilloso. Probablemente, casi con seguridad, habrá quedado por reseñar alguna ópera en la que se de esta circunstancia. Agradecería enormemente del amable lector que conozca alguna ópera no citada aquí en la que aparezca algún médico que me hiciera un comentario.

Ópera y Medicina (V)

Los cuentos de Hoffmann (1881) es una ópera en cinco actos de Jacques Offenbach (1819-1880). En el tercer acto aparece el malévolo doctor Milagro. Antonia tiene muy buena voz pero su padre le prohibe cantar ya que además de la voz también heredó de su madre la tuberculosis que se agravaría si canta. Entra el doctor Milagro y el padre que sospecha que fue el causante de la muerte de su esposa intenta echarlo; el doctor Milagro hace cantar a Antonia con artes diabólicos dando vida al retrato de la madre que le dice que cante mientras el doctor Milagro toca frenéticamente el violín. Antonia canta y fallece.

Iolanta (1892) de Piotr Illich Tchaikovski es ciega de nacimiento y su padre, el rey, la tiene aislada para que ella no sepa de esta circunstancia y no sea infeliz. El rey solicita al médico árabe Ebn-Jahia que la cure; el médico le dice es posible si ella se entera de su ceguera y desea curarse.

En Fedora, ópera en tres actos de Umberto Giordano (1898), aparecen tres médicos: el doctor Boroff, el doctor Loreck que es cirujano y el doctor Müller. En el primer acto, el conde Vladimiro es herido de gravedad y el doctor Loreck junto al doctor Müller (papel mudo) le atienden.

En el segundo acto hace su presentación el médico Boroff en una fiesta en el palacio de Fedora (vídeo); en este fragmento podemos oír el aria “Amor ti vieta” con Plácido Domingo interpretando el papel de Loris Ipanoff. Al final de la ópera es el médico que asiste a Fedora tras haber ingerido un veneno.

En otras óperas el médico destaca precisamente por no aparecer, como en La Boheme de Giacomo Puccini (1896). Ya en el cuarto y último acto y estando enferma de gravedad Mimi se avisa al médico el cual promete que irá pero no llega a aparecer.En Gianni Schicchi (1918), Puccini trata del tema de los cazadores de fortuna y la ambición que conlleva una herencia. Gianni Schicchi suplanta al difunto para simular que está vivo y consigue engañar al médico, el doctor Spinelloccio que se marcha muy orgulloso e hinchado alabando su talento y su formación médica.

Ópera y Medicina (IV)

Giuseppe Verdi (1813-1901), uno de los más grandes y prolíficos compositores de ópera utiliza entre sus personajes a médicos en varias de ellas. En Macbeth (1847) el médico tiene un pequeño papel en el cuarto acto atendiendo a la reina Lady Macbeth que vaga por el castillo sonámbula y frotándose las manos intentando limpiárselas de sangre. La Traviata (1853) es una de las cumbres de la ópera; la protagonista, Violetta, está afecta de tuberculosis y en el tercer acto aparece su médico, el Doctor Grenvil que intenta consolar y animarla diciéndole que va a mejorar a pesar de que anuncia a la sirvienta de Violetta, Annina, de que morirá pronto debido al avanzado estado de la enfermedad. 

Las vísperas sicilianas (1855) está basada en un hecho histórico real. El 30 de marzo de 1282 los campesinos de Sicilia se rebelaron en contra de las fuerzas francesas que gobernaban la isla. Giovanni da Procida fue una figura histórica; era el gobernador de Procida, una isla cercana a la costa de Sicilia, propiedad de los Hohenstaufen y también era un famoso doctor. Cuando los Hohenstaufen fueron finalmente expulsados de Sicilia, da Procida se exilió. Posteriormente volvió y encabezó la insurrección contra los franceses. La pieza más brillante de la partitura es el aria para bajo de Procida, en la que éste expresa su añoranza de la patria, «O tu Palermo, térra adorata» (Acto II).

PROCIDA
Oh patria, o cara patria,
alfin ti veggo!
L’esule ti saluta
dopo sì lunga assenza.
Il fiorente tuo suolo
ripien d’amore io bacio,
reco il mio voto a te
col braccio e il core!
Oh tu, Palermo, terra adorata,
a me sì caro riso d’amor!
Ah! alza la fronte
tanto oltraggiata,
il tuo ripiglia
primier splendor!
Chiesi aita
a straniere nazioni,
ramingai per castella e città;
ma insensibili
ai fervido sprone,
dicea ciascun:
Siciliani ov’è
il prisco valor?
Su, sorgete, sorgete
a vittoria, all’onor!
Oh tu Palermo, ecc.
PROCIDA
¡Oh patria, oh amada patria,
al fin te veo!
El desterrado te saluda
después de larga ausencia.
Tu florido suelo
beso lleno de amor.
¡Te ofrezco mi brazo
y mi corazón!
¡Oh Palermo, tierra adorada,
de mis primeros recuerdos
sonrisa de amor!
¡Ah! ¡Alza la frente
tan ultrajada,
recobra
tu primer esplendor!
Pedí ayuda a naciones extranjeras,
erré por castillos y ciudades;
pero insensibles
a los fervientes ruegos,
respondían con vana piedad:
¡Sicilianos!
¿Dónde está vuestro antiguo valor?
¡Arriba, levantaos, resurgid
por la victoria y el honor!
¡Oh Palermo, etc.

La fuerza del destino (1862) está basada en la obra Don Álvaro o La fuerza del sino del Duque de Rivas. En el tercer acto Don Álvaro es herido de gravedad y es atendido por un cirujano del ejército español que consigue salvarle. Falstaff (1893) es la última ópera compuesta por Verdi; en ella tiene un papel destacado un médico, el Doctor Cajus. Al principio Cajus acusa a los sirvientes de Falstaff de haberle robado siendo despedido de mala manera. Falstaff pretende seducir a las esposas de dos individuos de buena posición. Cajus avisará a uno de ellos de las intenciones de Falstaff y además consigue que le prometa darle a su hija en matrimonio. Todos maquinan darle a Falstaff su merecido pero al final terminan engañados y burlados Falstaff y Cajus el cual se ha casado equivocadamente con el criado Bardolfo. Falstaff, encantado con el hecho de no ser el único engañado, proclama en una fuga, que todo el mundo canta, la moraleja de la historia: Todo en el mundo es burla.

Un personaje enigmático y protagonista de algunas óperas es Fausto. Johan Faust verdaderamente existió; nacido en 1480 murió en 1540. Era hijo ilegítimo de un rico campesino de Knittlingen y fue médico, astrólogo y mago. La leyenda de Fausto y sus invocaciones y pactos con el diablo ha inspirado una gran cantidad de obras literarias, musicales, cinematográficas, etc., que podemos consultar en http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Obras_basadas_en_la_leyenda_de_Fausto. De todas ellas destaca el Fausto de Goethe cuya primera parte se publicó en 1808 y la segunda en 1832. En cuanto a la ópera el mito de Fausto se ha tratado en múltiples ocasiones. La primera de ellas fue Faust de Louis Spohr estrenada en Praga en 1816 y considerada como la primera ópera romántica. En 1846 Hector Berlioz compuso La Damnation de Faust (La condenación de Fausto). En 1859 se estrenó en el Teatro Lírico de París la ópera en cinco actos Fausto de Charles Gounod, quizá la más representada sobre el tema. Arrigo Boito compuso Mefistófeles en 1868, ópera con grandes influencias de Wagner. Ferruccio Busoni estrenó su obra maestra Doktor Faust en Dresde en 1925. También aparece el Doctor Fausto, aunque no como personaje principal, en la ópera de Serguéi Prokófiev El Ángel de Fuego (1955, La Fenice de Venecia).

Vemos la escena del Acto III del Fausto de Gounod, con Alfredo Kraus como protagonista, que transcurre en el jardín de la casa de Margarita en donde Fausto canta la célebre aria “Salut! Demeure chaste et pure” alabando la pureza de su amada.

Ópera y Medicina (III)

En El elixir de amor (L’elisir d’amore) (1832) de Gaetano Donizetti aparece otro famosísimo médico, el milagroso y embaucador “Doctor” Dulcamara. Este doctor enciclopédico le ofrece un maravilloso elixir a Nemorino tras preguntarle si tiene algo parecido a la poción amorosa de Isolda. Dulcamara dice que sí. El doctor Dulcamara es el poseedor de un extraordinario elixir con propiedades portentosas que además de rejuvenecer, conseguir amantes, etc, mueve al paralítico, sana al apopléjico, al asmático,, al asfixiado, al histérico, al diabético, restablece el tímpano, robustece al raquítico, y hasta cura el dolor de hígado que últimamente está muy de moda. Por supuesto que el famoso elixir es vino.

DULCAMARA
Udite, udite, o rustici
attenti non fiatate.
Io già suppongo e immagino
che al par di me sappiate
ch’io sono quel gran medico,
dottore enciclopedico
chiamato Dulcamara,
la cui virtù preclara
e i portenti infiniti
son noti in tutto il mondo… e in altri siti.
Benefattor degli uomini,
riparator dei mali,
in pochi giorni io sgombero
io spazzo gli ospedali,
e la salute a vendere
per tutto il mondo io vo.
Compratela, compratela,
per poco io ve la do.
È questo l’odontalgico
mirabile liquore,
dei topi e delle cimici
possente distruttore,
i cui certificati
autentici, bollati
toccar vedere e leggere
a ciaschedun farò.
Per questo mio specifico,
simpatico mirifico,
un uom, settuagenario
e valetudinario,
nonno di dieci bamboli
ancora diventò.
Per questo Tocca e sana
in breve settimana
più d’un afflitta vedova
di piangere cessò.
O voi, matrone rigide,
ringiovanir bramate?
Le vostre rughe incomode
con esso cancellate.
Volete voi, donzelle,
ben liscia aver la pelle?
Voi, giovani galanti,
per sempre avere amanti?
Comprate il mio specifico,
per poco io ve lo do.
Ei move i paralitici,
spedisce gli apoplettici,
gli asmatici, gli asfittici,
gl’isterici, i diabetici,
guarisce timpanitidi,
e scrofole e rachitidi,
e fino il mal di fegato,
che in moda diventò.
Comprate il mio specifico,
per poco io ve lo do.
L’ho portato per la posta
da lontano mille miglia
mi direte: quanto costa?
quanto vale la bottiglia?
Cento scudi?… Trenta?… Venti?
No… nessuno si sgomenti.
Per provarvi il mio contento
di sì amico accoglimento,
io vi voglio, o buona gente,
uno scudo regalar.
DULCAMARA
Oid, oid, rústicos campesinos;
atentos y no digáis ni una palabra.
Ya supongo e imagino
que lo mismo que yo sabéis
que soy aquel gran medico,
doctor enciclopédico,
llamado Dulcamara,
cuya virtud distinguida
y su infinito portento
son conocidos en el universo… y otros lados.
Soy benefactor de los hombres,
curador de males,
en pocos días evacuo
y limpio los hospitales,
y voy vendiendo la salud
por todo el mundo.
Compradla, compradla,
que os la doy barato.
Y es este odontológico
y admirable licor,
de insectos y ratones
poderoso destructor,
cuyo certificado
auténtico, embotellado,
tocarlo, mirarlo y leerlo
a cualquiera dejo yo.
Gracias a este específico
y simpático milagroso,
un hombre sexagenario
valetudinario
aún se convirtió
en abuelo de diez niños.
Por este “toca y sana”
en breves semanas
más de una afligida viuda
de llorar cesó.
Vosotras, severas matronas
¿queréis rejuvenecer?
Vuestras arrugas incomodas
con esto se quitarán.
¿Queréis, doncellas,
tener suave la piel?
¿Queréis, jóvenes galantes
tener siempre amantes?
¡Compradme mi específico
que por poco lo doy!
Mueve al paralítico,
sana al apopléjico,
al asmático, al asfixiado,
al histérico, al diabético,
restablece el tímpano,
robustece al raquítico,
y hasta cura el dolor de hígado
que últimamente está muy de moda.
¡Compradme mi específico
que por poco lo doy!
Lo he traído por correo
desde miles de millas lejanas.
Me diréis: ¿cuánto cuesta?
¿Cuánto vale la botella?
¿Cien escudos?… ¿Treinta?… ¿Veinte?
No… que nadie se desanime.
Para probar mi agradecimiento
por tan cálido recibimiento
os lo dejaré, oh buena gente,
por un escudo nada mas.

En el vídeo vemos la llegada de Dulcamara al pueblo y su presentación.

También de Donizetti es la jocosa ópera Don Pasquale (1843). Este es un viejo y rico solterón que posee una inflamada pasión y desea casarse con una mujer joven. El Doctor Malatesta será el que le curará la fogosidad con una treta que le quitará de manera fulminante el deseo de casarse. Le presenta a su dulce “hermana” la cual después de un simulacro de boda se transforma en una mujer furiosa e insoportable con lo que a Don Pasquale se le cura el ardor ipso facto. Son numerosas las óperas en las que un viejo queda en ridículo por tener ardor amoroso; la voluptuosidad parece algo reservado en exclusiva a los jóvenes.
En el siguiente vídeo Malatesta procede a describir los atributos de la futura novia (Cav.: Bella siccome un angelo – “Bella como un ángel”). Le confiesa que es su hermana Sofronia, doncella bella y pura, recién salida del convento.

Ópera y Medicina (II)

Médico y boticario (1786) es una ópera de Karl Ditters von Dittersdorf (1739-1799). En ella el doctor Krautmann está enemistado con el boticario Stössel por lo que no se permite la boda entre los hijos de ambos. Las disputas de ambos llegan hasta el punto de que el médico se entera de que ha muerto un paciente tratado por el boticario y le quiere denunciar por curanderismo. Se suceden los engaños y artimañas de los jóvenes y al final consiguen casarse.

Cosi fan tutte (1790), dramma giocoso compuesto por Mozart, trata sobre la fidelidad de las mujeres. Dos hermanas tienen unos prometidos que están tan completamente seguros de  su fidelidad que hacen una apuesta con Don Alfonso. Simulan que deben ir a la guerra volviendo posteriormente disfrazados debiendo cada uno de ellos enamorar a la otra. En un principio las mujeres los rechazan pero Don Alfonso idea que simulen estar envenenados para atraer la atención de las mujeres. Es en este momento en que la sirviente Despina, confabulada con Don Alfonso y disfrazada de médico los sana con las ondas de un gran imán (en recuerdo de Mesmer y su cura con magnetismo a finales del siglo XVIII). Los personajes proclaman “questo médico vale un Perú”.

Además de El Barbero de Sevilla, Rossini compuso otras óperas en las que aparece algún médico. En El viaje a Reims (Il viaggio a Reims) (1825) la acción transcurre en el Hotel balneario “El lirio de oro” en Plombières-les-Bains de Francia. Don Prudencio es el médico del balneario. En la escena segunda, aparece don Prudencio y a pesar de que él mismo se considera con gran talento, la opinión de los demás es muy distinta.

DON PRUDENZIO
Benché, grazie al mio talento,
stian già tutti meglio assai,
di partir, in tal momento,
la licenza non darei;
ma tenerli io non potrei,
ed è meglio d’abbondar.
(alle donne)
Ve l’ho detto, e vel ripeto,
oggi il bagno non si prende;
son sospese le faccende,
non si pensa che a viaggiar.
CORO
Oh! che gusto! almen potremo
oggi andare a passeggiar.
(Le inservienti de’ bagni partono.)
DON PRUDENZIO
Ma vediam, le colazioni
se a’ miei ordin son conformi.
ANTONIO
Ah! si esamini, s’informi,
tutto in regola vedrà.
DON PRUDENZIO
Si dispongono a partire;
ma non cal, quest’oggi ancora,
qui costretto a garantire
son la loro sanità.
GLI ALTRI
(fra lei)
Oh! con questo gran dottore
stanno freschi in verità.
DON PRUDENCIO
Aunque, gracias a mi talento,
todos están ya mucho mejor,
no les daré licencia
para que se vayan en este momento.
Pero ya no puedo tenerlos por más tiempo,
así que es mejor que se vayan.
(a las mujeres)
Lo he dicho y lo repito
hoy no hay baño.
Todo eso lo he suspendido,
sólo hay que pensar en el viaje
CORO
¡Ay! ¡Qué bien!
Por lo menos hoy podremos pasear.
(Las criadas de los baños salen)
DON PRUDENCIO
Veamos…
Los desayunos están correctos.
ANTONIO
¡Ah! Si los mira y remira
todo correcto lo verá.
DON PRUDENCIO
Se disponen a partir;
pero no, todavía no.
Yo estoy aquí para garantizar
su salud.
LOS DEMÁS
(en voz baja)
¡Oh! Con este gran médico
todos estamos más muertos que vivos.

Matilde di Shabran (1821) se trata de un melodrama jocoso ambientado el la Edad Media, en tierras castellanas. La trama transcurre en un castillo gótico. La obra está dividida en dos actos. Aliprando es el médico personal de Corradino y se sirve de su hipocondría para aprovecharse y manejarle.

En Capuletos y Montescos (I Capuleti e i Montecchi) ópera en dos actos de Vincenzo Bellini estrenada en 1830 en La Feniche, y Lorenzo es un médico que intenta parar la guerra a muerte entre las dos familias y ayuda a Romeo en sus relaciones con Giulietta.
En el vídeo el quinteto final del Acto I “Soccorso, sostegno”

Ópera y Medicina (I)

La definición de arte según la RAE (Del lat. ars, artis, y este calco del gr. τέχνη) incluye: 1. amb. Virtud, disposición y habilidad para hacer algo. 2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. 3. amb. Conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien algo. 4. amb. Maña, astucia., etc…

La Medicina además de su carácter claramente científico y cada vez más apoyada en instrumentos y métodos científicos, también tiene un componente, como el arte, de tipo subjetivo, intuitivo y de creación. Y ello es debido a que el paciente, las personas, somos tan complejos que no puede ser todo explicado a través de sistemas deductivos. Por eso la Medicina además de ciencia también es arte.

Las Bellas Artes tienen por objeto expresar la belleza y comprenden la arquitectura, la escultura, la pintura, la literatura, la danza y la música. La Ópera (del italiano opera, “obra musical”) es un género que aglutina todas la bellas artes: la música (orquesta, solistas, coro y director); la poesía (por medio del libreto); las artes escénicas, en especial la actuación, el ballet y la danza; las artes escenográficas; (pintura, artes plásticas, decoración, arquitectura); la iluminación y otros efectos escénicos; el maquillaje y los vestuarios.

Los temas y personajes de la ópera que en un principio fueron mitológicos y de carácter trágico,  poco a poco fueron abarcando otros temas más actuales, de la vida corriente y en forma de comedias. La ópera es un magnífico escaparate de situaciones, personajes y oficios que nos muestran la evolución de la humanidad a lo largo del tiempo. Y no es de extrañar que dentro del ingente caudal de intérpretes abunde la figura del médico. En unas óperas con papeles bastante significados y en muchas otras como secundarios, acompañantes o figurantes. Con respecto a las tesituras o registros hay de todo, tenores, barítonos, bajos, papeles hablados y personajes mudos pero lo que más abundan son los bajos.

Hay que reconocer que en general los médicos no gozan en general de las simpatías de los autores ridiculizándolos en muchas ocasiones. Intentaré reseñar las óperas en las que aparece algún médico, aunque sea disfrazado, en orden cronológico con respecto a su estreno y por autores.

Uno de los médicos más famosos del mundo de la ópera es Don Bartolo, personaje que aparece en tres óperas de diferentes autores no coetáneos. La primera aparición es en la ópera de Giovanni Paisiello y libreto en italiano de Giuseppe Petrosellini cuyo título completo es “Il barbiere di Siviglia, ovvero La Precauzione inutile (1782) dramma giocoso per musica tradotto liberamente dal francese, da rappresentarsi nel Teatro Imperiale del corte, l’anno 1782″2 (Trad.: “El barbero de Sevilla, o La precaución inútil, drama cómico con música libremente traducido del francés, presentado en el Teatro Imperial de la corte, el año 1782”). Como continuación de esta ópera, Wolfgang Amadeus Mozart ideó Las bodas de Fígaro (Le nozze di Figaro) (1786), ópera de gran envergadura y musicalidad que constituye un punto culminante de la historia de la música y del arte en general. La tercera obra en la que aparece nuestro médico es en El Barbero de Sevilla (Il barbiere di Siviglia) (1816), obra maestra de la ópera bufa en dos actos con música de Gioachino Rossini y libreto en italiano de Cesare Sterbini. Las tres están basadas en la Trilogía de Fígaro de Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais; la primera y tercera en Le Barbier de Séville ou la Précaution inutile, comedia en cinco actos y la de Mozart en La Folle journée, ou le Mariage de Figaro, también comedia en cinco actos. En ellas nuestro Don Bartolo no sale demasiado bien parado, cuando no ridiculizado estando enfrentado a Fígaro y el Conde de Almaviva en El Barbero a causa de su pretensión de desposarse con su pupila Rosina; en Las bodas se hará cómplice del ama de llaves Marcellina para tratar de que Fígaro se case con ella.

Veamos un fragmento de cada una de ellas. El primer vídeo pertenece al segundo acto de la ópera de Paisiello y es el Trío de los estornudos y bostezos (Dr. Bartolo, Giovinetto, Svegliato). El Doctor Bartolo regresa a su casa y mosqueado pregunta a sus criados Lo Svegliato e Il Giovinetto si ha entrado alguien en la casa en su ausencia. Los estornudos del uno por una alergia y los bostezos del otro por un somnífero que le había dado Fígaro enfadan a Bartolo.       Paisiello: Il barbiere di Siviglia – Terzetto

El segundo vídeo es de la ópera de Mozart y corresponde al primer acto de las Bodas de Fígaro. Marcellina, el ama de llaves del palacio, y Don Bartolo planean casar a la dama con Fígaro, en cumplimiento a un contrato hecho tiempo atrás. Él la ayudará en venganza por su Rosinna perdida (Aria: La vendetta).

En el primer acto del Barbero de Rossini, Don Bartolo sospecha de Rossina y le hace una advertencia: (Aria: A un dottor della mia sorte – “A un doctor de mi condición”). En el papel de Don Bartolo, el español Carlos Chausson en una gran interpretación realizada en la magnífica producción de la Ópera de Zurich (2001).

Nacimiento de una nueva revista científica

La obesidad se ha convertido en un problema mundial de primera magnitud con un desarrollo en aumento adquiriendo proporciones epidémicas. La obesidad extrema u obesidad mórbida es una enfermedad que tan sólo se puede controlar mediante la cirugía. La cirugía que trata a los obesos mórbidos es la Cirugía Bariátrica, disciplina que requiere un entrenamiento y capacitación específicos para desempeñarla. Se trata de una cirugía en contínua expansión tanto a nivel nacional como mundial y con constantes avances, modificaciones y observaciones que hacen imprescindible la existencia de canales para su difusión.

Por esta razón es una maravillosa noticia el nacimiento de una nueva revista científica dedicada a esta cirugía y que tiene por título BMI Bariátrica & Metabólica Ibero-Americana. La idea, gestación, puesta en marcha y dirección de esta publicación ha sido obra del prestigioso cirujano Dr. Aniceto Baltasar, una autoridad a nivel mundial en el campo de la Cirugía Bariátrica y que ha sido fundador y presidente de la Sociedad Española de la Cirugia de la Obesidad (SECO), presidente de la Sociedad Mundial (IFSO) en 2002 y autor de innumerables publicaciones y conferencias sobre la especialidad.

La revista se publica online a través de internet. Su dirección es www.bmilatina.com. Los idiomas de los trabajos publicados son el español, portugués e inglés. Además de a los cirujanos bariátricos, también está orientada a los cirujanos interesados en la cirugía de la diabetes o Cirugía Metabólica, una cirugía novedosa todavía en fase experimental pero con un prometedor futuro.

Nos congratulamos y felicitamos por la aparición del primer número de esta nueva revista que redundará en beneficio de pacientes, cirujanos, residentes y médicos interesados en el tema de la obesidad.