Hernia diafragmática traumática

La rotura diafragmática ocurre en el 1-5% de los traumatismos cerrados, fundamentalmente accidentes de tráfico, y en el 10 al 15% de las lesiones penetrantes torácias. La mayoría de las lesiones ocurre en varones (en una relación 4/1) y el 75% de las lesiones en el hemitórax izquierdo, el 20% en el derecho y el 5% bilaterales.

Las lesiones agudas y diagnosticadas durante su ingreso necesitan cirugía urgente por su gravedad, pero hay un número elevado de pacientes que no son diagnosticados durante el proceso agudo y que con posterioridad desarrollará una hernia diafragmática. La sintomatología subsecuente puede ser mínima y el diagnóstico se puede demorar durante meses o años después del traumatismo. El diagnóstico se sospecha por una Rx de tórax en la que se demuestra la presencia de vísceras abdominales en posición intratorácica y se confirma con TAC, RMN o tránsito gastrointestinal. Las vísceras más frecuentemente herniadas son estómago, colon, bazo, intestino delgado y epiplón mayor.

Cuando se establece el diagnóstico el tratamiento debe ser quirúrgico si no existen contraindicaciones. Las vísceras herniadas pueden producir transtornos respiratorios por compresión o pueden sufrir estrangulación. La vía de abordaje de prefencia en la actualidad es la laparoscopia en posición lateral y comúnmente se puede realizar una reparación de la brecha herniaria mediane sutura pero en ocasiones puede precisar de la colocación de una prótesis para la reparación del defecto diafragmático.

Este vídeo muestra la reparación de una hernia diafragmática traumática crónica por vía laparoscópica.