Ópera y Medicina (I)

La definición de arte según la RAE (Del lat. ars, artis, y este calco del gr. τέχνη) incluye: 1. amb. Virtud, disposición y habilidad para hacer algo. 2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. 3. amb. Conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien algo. 4. amb. Maña, astucia., etc…

La Medicina además de su carácter claramente científico y cada vez más apoyada en instrumentos y métodos científicos, también tiene un componente, como el arte, de tipo subjetivo, intuitivo y de creación. Y ello es debido a que el paciente, las personas, somos tan complejos que no puede ser todo explicado a través de sistemas deductivos. Por eso la Medicina además de ciencia también es arte.

Las Bellas Artes tienen por objeto expresar la belleza y comprenden la arquitectura, la escultura, la pintura, la literatura, la danza y la música. La Ópera (del italiano opera, “obra musical”) es un género que aglutina todas la bellas artes: la música (orquesta, solistas, coro y director); la poesía (por medio del libreto); las artes escénicas, en especial la actuación, el ballet y la danza; las artes escenográficas; (pintura, artes plásticas, decoración, arquitectura); la iluminación y otros efectos escénicos; el maquillaje y los vestuarios.

Los temas y personajes de la ópera que en un principio fueron mitológicos y de carácter trágico,  poco a poco fueron abarcando otros temas más actuales, de la vida corriente y en forma de comedias. La ópera es un magnífico escaparate de situaciones, personajes y oficios que nos muestran la evolución de la humanidad a lo largo del tiempo. Y no es de extrañar que dentro del ingente caudal de intérpretes abunde la figura del médico. En unas óperas con papeles bastante significados y en muchas otras como secundarios, acompañantes o figurantes. Con respecto a las tesituras o registros hay de todo, tenores, barítonos, bajos, papeles hablados y personajes mudos pero lo que más abundan son los bajos.

Hay que reconocer que en general los médicos no gozan en general de las simpatías de los autores ridiculizándolos en muchas ocasiones. Intentaré reseñar las óperas en las que aparece algún médico, aunque sea disfrazado, en orden cronológico con respecto a su estreno y por autores.

Uno de los médicos más famosos del mundo de la ópera es Don Bartolo, personaje que aparece en tres óperas de diferentes autores no coetáneos. La primera aparición es en la ópera de Giovanni Paisiello y libreto en italiano de Giuseppe Petrosellini cuyo título completo es “Il barbiere di Siviglia, ovvero La Precauzione inutile (1782) dramma giocoso per musica tradotto liberamente dal francese, da rappresentarsi nel Teatro Imperiale del corte, l’anno 1782″2 (Trad.: “El barbero de Sevilla, o La precaución inútil, drama cómico con música libremente traducido del francés, presentado en el Teatro Imperial de la corte, el año 1782”). Como continuación de esta ópera, Wolfgang Amadeus Mozart ideó Las bodas de Fígaro (Le nozze di Figaro) (1786), ópera de gran envergadura y musicalidad que constituye un punto culminante de la historia de la música y del arte en general. La tercera obra en la que aparece nuestro médico es en El Barbero de Sevilla (Il barbiere di Siviglia) (1816), obra maestra de la ópera bufa en dos actos con música de Gioachino Rossini y libreto en italiano de Cesare Sterbini. Las tres están basadas en la Trilogía de Fígaro de Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais; la primera y tercera en Le Barbier de Séville ou la Précaution inutile, comedia en cinco actos y la de Mozart en La Folle journée, ou le Mariage de Figaro, también comedia en cinco actos. En ellas nuestro Don Bartolo no sale demasiado bien parado, cuando no ridiculizado estando enfrentado a Fígaro y el Conde de Almaviva en El Barbero a causa de su pretensión de desposarse con su pupila Rosina; en Las bodas se hará cómplice del ama de llaves Marcellina para tratar de que Fígaro se case con ella.

Veamos un fragmento de cada una de ellas. El primer vídeo pertenece al segundo acto de la ópera de Paisiello y es el Trío de los estornudos y bostezos (Dr. Bartolo, Giovinetto, Svegliato). El Doctor Bartolo regresa a su casa y mosqueado pregunta a sus criados Lo Svegliato e Il Giovinetto si ha entrado alguien en la casa en su ausencia. Los estornudos del uno por una alergia y los bostezos del otro por un somnífero que le había dado Fígaro enfadan a Bartolo.       Paisiello: Il barbiere di Siviglia – Terzetto

El segundo vídeo es de la ópera de Mozart y corresponde al primer acto de las Bodas de Fígaro. Marcellina, el ama de llaves del palacio, y Don Bartolo planean casar a la dama con Fígaro, en cumplimiento a un contrato hecho tiempo atrás. Él la ayudará en venganza por su Rosinna perdida (Aria: La vendetta).

En el primer acto del Barbero de Rossini, Don Bartolo sospecha de Rossina y le hace una advertencia: (Aria: A un dottor della mia sorte – “A un doctor de mi condición”). En el papel de Don Bartolo, el español Carlos Chausson en una gran interpretación realizada en la magnífica producción de la Ópera de Zurich (2001).