Reconstrucción de cruce duodenal

El cruce duodenal (CD) es una de las técnicas bariátricas más efectivas (si no es la que más) para perder peso. Los resultados, tanto a corto como a largo plazo, son espectaculares. Con una mortalidad del 1% consigue cifras cercanas al 75-80 % en el porcentaje de sobrepeso perdido (PSP) a 10 años y un 85 % del porcentaje del exceso de índice de masa corporal perdido (PEIMCP). Por otra parte consigue una resolución de las comorbilidades casi completa (diabetes en un 97%, dislipemias en un 99%, apnea obstructiva del sueño en un 95% y la hipertensión arterial en un 82%).

No obstante, el conseguir estos magníficos resultados conlleva también un peaje que hay que pagar. Necesita la realización de un seguimiento permanente y la toma continuada de complejos vitamínicos y minerales, así como una ingesta de proteinas aceptable.

El incumplimiento de este último punto, es decir una comida adecuada con las suficientes proteinas, puede conducir a una desnutrición calórico-proteica, situación que necesita en un primer tiempo la administración de nutrición parenteral o enteral y en el caso de que fracase el tratamiento o recidive la malnutrición, puede requerir la realización de una intervención correctora. Nosotros hemos precisado realizar algún tipo de reconstrucción en un 2,5 % de nuestros pacientes. Las intervenciones realizadas para corregir esta complicación han sido: alargamiento del asa común (AC) a expensas del asa biliopancreática (ABP) en 9 casos, una anastomosis latero-lateral del ABP al asa alimentaria (AA) (“en beso”) en 11 pacientes y una reconstrucción completa del tránsito intestinal a la situación original, intervención que hemos realizado en 4 pacientes.

El vídeo que aparece a continuación ilustra esta última operación. La realizamos por vía laparoscópica y si la técnica del CD laparoscópico es probablemente la más difícil de realizar dentro de las operaciones bariátricas, la reconstrucción del tránsito intestinal post-CD no le va a la zaga.

Tras realizar la lisis de adherencias y una colecistectomía al presentar colelitiasis, se identifica y libera el muñón duodenal. Se expone la anastomosis duodeno-ileal que da inicio al AA y se secciona con grapadora. A continuación se realiza la anastomosis duodeno-duodenal en dos planos con sutura continua de monofilamento reabsorbible. A continuación  identificamos la válvula ileocecal y seguimos es AC en dirección ascendente hasta llegar a la anastomosis entre las asas ABP y AA, seccionamos el ABP con grapadora y ascendemos el muñón del ABP para realizar la anastomosis en dos planos con el muñón del AA seccionado de la anastomosis duodeno-ileal anteriormente. Con esta anastomosis se consigue la restauración del tránsito intestinal al estado original antes de la realización del CD. Se cierra la brecha mesentérica con prolene para evitar hernias y se extrae la vesícula biliar. Con la colocación de un drenaje de Blake finaliza la intervención.

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