SUTURA MANUAL EN CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA

La sutura manual es una maniobra compleja y difícil en la cirugía laparoscópica. La mayoría de los cirujanos realizan las anastomosis ayudados con sistemas de grapado mecánico. En nuestro grupo pensamos que siempre que sea posible es mejor realizar las anastomosis a mano ya que nos aporta ventajas a la sutura mecánica.

En primer lugar, la repetición de los actos hace que vayamos mejorando progresivamente tanto en la realización de las suturas como en adquirir habilidades para la práctica de la laparoscopia. Por otra parte nos aporta más seguridad tanto en la confección de las anastomosis como en el refuerzo de las suturas mecánicas. Disminuye el sangrado de las uniones y la probabilidad de fugas. Otra de sus ventajas es la económica ya que disminuye el costo de la operación al sustituir los caros grapados mecánicos por los asequibles hilos de sutura.

Para tratar de agilizar y facilitar las suturas manuales confeccionamos lazos corredizos para iniciar las suturas continuas y realizamos nudos corredizos para terminarlas:

A) Confección del lazo corredizo

En primer lugar medimos la longitud que deseamos que tenga la sutura monofilamento. Tiene que tener una longitud que sea cómoda de manejo, no excesivamente larga (aproximadamente 20 – 23 cm).

Fig. 1

A partir de esa distancia se le da dos vueltas al hilo distal alrededor de los dedos índice y corazón de la mano izquierda, se pasa el hilo proximal entre los dos círculos de hilo formados y se extrae por el lado opuesto con lo que se forma un lazo al tirar del cabo distal apretando las dos vueltas de hilo en la base del lazo y con eso ya está formado el lazo corredizo (Fig. 2 a 8). Tiene la particularidad de que corre, se desliza y aprieta cuando tiramos del cabo proximal (el de la aguja) pero no se desliza cuando tiramos del cabo distal.

Fig. 2

Fig. 3

Fig. 4

Fig. 5

Fig. 6

Fig. 7

Fig. 8

Introducimos el hilo por el trócar de 12 mm con la pinza pasada a través del lazo (Fig. 9). Tras dar el primer punto cogemos por debajo de la aguja y tiramos de él (Fig. 10); con esta maniobra se desliza el lazo a lo largo de la pinza y del hilo que tenemos cogido con lo que ya se ha formado el primer nudo (Fig. 11). Tan sólo hay que tirar del hilo para que se apriete el nudo y quede firme.

Fig. 9

Fig. 10

Fig. 11

B) Nudo corredizo para finalizar la sutura contínua

La finalización de la sutura la facilitamos realizando un nudo corredizo. Para ello en el último punto introducimos el porta a través de la última lazada (Fig. 12), cogemos el hilo y lo pasamos a través de la lazada formando un bucle (Fig. 13); volvemos a pasar el porta por dicho bucle y cogemos el hilo cerca de la aguja pasándolo a su través (Fig. 14 y 15) con lo que queda formado un nudo corredizo (Fig. 16) que tan sólo hay que apretar (Fig. 17).

Fig. 12

Fig. 13

Fig. 14

Fig. 15

Fig. 16

Fig. 17

El siguiente vídeo, presentado en el 16 Congreso SECO celebrado en León en mayo de 2014 muestra la realización de las suturas manuales.

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