Cirugía Laparoscópica

Pese a que la utilización de tubos para poder introducirlos en alguna cavidad del cuerpo humano y poder observarla data desde hace mil años, no es hasta el siglo XIX en que se desarrollan instrumentos que permiten la práctica de endoscopias diagnósticas de diversas cavidades. Sigue su progresivo desarrollo durante el siglo XX fundamentalmente por ginecólogos hasta que en 1983 Semm informó sobre la realización laparoscópica de una apendicectomía. Este hecho motivó que se captara el interés de los cirujanos por la realización la cirugía laparoscópica, pero no fue hasta marzo de 1987 en que el Dr. Phillipe Mouret realiza su primera colecistectomía en que se produce una gran difusión de éste hecho y se desencadena un auge de la cirugía laparoscópica por todo el mundo. Desde entonces se han ido produciendo grandes avances en el diseño de instrumentación y aparataje para la realización de laparoscopias que han permitido que se hayan ido incorporando múltiples patologías que anteriormente tan sólo se podían realizar con cirugía convencional.

La cirugía tradicional precisa de la realización de heridas o incisiones lo suficientemente grandes para que puedan entrar las manos de los cirujanos y los instrumentos necesarios para realizar la intervención. En la cirugía laparoscópica se realizan el mismo tipo de intervenciones que en la tradicional pero a través de accesos mínimos (de ahí su otra denominación de Cirugía Mínimamente Invasiva). Se penetra al espacio o cavidad en la que se va a realizar la intervención a través de pequeñas heridas en la piel de 0,5, 1 ó 1,5 cm de diámetro y a través de estos orificios se introducen unos tubos o trócares que sirven de puerta de acceso para el paso del sistema óptico y de los diferentes instrumentos.

El sistema óptico va conectado a una cámara de alta resolución que distribuye las imágenes a diferentes monitores, siendo “los ojos” de todo el equipo quirúrgico. A través de los trócares se puede introducir todo tipo de instrumentos específicamente diseñados para este fin: pinzas de agarre y disección, clamps intestinales, tijeras, bisturí ultrasónico, gancho disector, instrumentos de sutura (porta-agujas y contraporta), instrumentos de grapado y sección automático, aspirador-irrigador, separador, bolsa de extracción de piezas quirúrgicas, etc.

El poder realizar las intervenciones por estos accesos mínimos lleva aparejadas, como consecuencia, una serie de ventajas sobre la cirugía tradicional como son una recuperación de las funciones más rápida, postoperatorio más confortable con mucho menos dolor postoperatorio, menor índice de complicaciones pulmonares, generales y de herida, movilización más temprana, alta hospitalaria más precoz y reincorporación a la actividad doméstica y laboral más rápida.

Intervenciones de Cirugía Laparoscópica

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